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Síndrome del diente fisurado. Ese gran desconocido.

Síndrome del diente fisurado. Ese gran desconocido.

¿Qué es?

El síndrome del diente fisurado es una patología poco conocida y frecuente, de difícil detección y diagnóstico.

Esta patología consiste en que el diente presenta una fisura dental tan pequeña que es muy complicada de ver, descubrir e identificar.

Muchos de los casos se refieren a dientes sin caries y sin restauraciones, dientes “sanos” sin evidencia de problemas ni visual ni radiográficamente, pero sí con sintomatología, dificultando mucho el diagnóstico.

Así, el diente tiene una fisura, pero no ha llegado a fracturarse. (que es el final de la fisura si no se trata o si no se descubre a tiempo de poder tratarla)

Fisura dental

El síndrome del diente fisurado aparece frecuentemente en los molares y tiene más prevalencia entre los 30 y 60 años. Muy frecuentemente asociado a pacientes con bruxismo y/o hábitos bruxistas. También con accidentes masticatorios, ciclos térmicos, la propia relación fosa cúspide dentaria…

El diagnóstico precoz es fundamental.

¿Qué síntomas suele producir? ¿Qué características tiene?

1- Dolor súbito, agudo al masticar o al morder, en algunos casos al rebote ( no al apretar sino al abrir después de morder)

2- Paciente de más de 20 años. La mayor prevalencia es entre los 30 y 60 años.

3- Respuesta positiva a los tests vitales (al frío); reacción muy alta y dolorosa al frío.

4- Los síntomas pueden estar presentes por periodos que oscilan entre semanas y meses.

5- Normalmente difícil localización del diente afectado.

6- El dolor puede aparecer al ocluir y en movimientos excursivos.

7- Las líneas de fisura, en ocasiones, se distinguen bien clínicamente con magnificación y transiluminación.

8- La radiografía no suele mostrar alteraciones.

En función de la localización, dirección y extensión de la fisura, el paciente puede presentar uno, varios o todos estos síntomas. Esta combinación variable de signos y síntomas hacen que el diagnóstico sea confuso.

Los dientes más comunmente afectados son el primer molar inferior y los premolares.

La presencia de una fisura en el diente puede afectar partes como la corona y la raíz y puede darse en varios sentidos: vertical, horizontal, oblicuo.

En función de su origen, una fisura dental puede ser total o parcial.

Existen muchos casos de fisuras dentales en los cuales no puede determinarse con certeza la causa que originó el problema.

Lo que parece estar bien claro es el hecho de que estas fisuras son el resultado de fuerzas que exceden el límite elástico de la dentina y por tanto ocasionan el resquebrajamiento de la misma.

La fisura se puede extender hasta provocar la fractura dental, y la pérdida del diente.

¿Qué hacer si tengo alguno de estos síntomas?

Tu diente puede presentar una fisura pero sin llegarse a fracturarse. Ello, lleva a que tengas molestias.

Las molestias más frecuentes es un dolor al morder o masticar. Aunque también puede doler simplemente por entrar en contacto con otros dientes.

También puede haber dolor cuando tomas bebidas frías. Sin embargo, una gran característica de que tienes una fisura dental es que no hay dolor con el calor.

No hay dolor al calor en los dientes fisurados.

En caso de que tengas alguno de los síntomas no dudes en acudir a tu odontólogo para examinar tu diente. Normalmente la fisura no llega a romper el diente afectado, que presenta un aspecto sano. Un diente puede estar afectado por una fisura, pero puede ser tan pequeña que es muy difícil de detectar.

La presencia de una fisura en el diente puede afectar partes como la corona y la raíz y puede darse en varios sentidos: vertical, horizontal, oblicuo.

En función de su origen, una fisura dental puede ser total o parcial.

Existen muchos casos de fisuras dentales en los cuales no puede determinarse con certeza la causa que originó el problema.

Lo que parece estar bien claro es el hecho de que estas fisuras son el resultado de fuerzas que exceden el límite elástico de la dentina y por tanto ocasionan el resquebrajamiento de la misma.

En muchos casos, las fisuras son tan pequeñas que son prácticamente imperceptibles.

¿Tiene tratamiento?

tiene tratamiento, PERO siempre que la fisura esté localizada en la corona dental, si llega a afectar a la raíz No se puede tratar ya. Por esta razón es tan importante el diagnóstico precoz.

Si no ha habido síntomas previos y se trata de un hallazgo casual en la revisión odontológica, recomendamos un tratamiento que cubra la corona para evitar tensiones que puedan alargar o agrandar la fisura, como una corona dental.

Si ha habido síntomas anteriores como dolor, sensibilidad al frío… recomendamos también la corona pero previa endodoncia de la pieza. (matar el nervio)

Aunque el tratamiento dental tendrá éxito en muchos casos, algunos dientes fisurados pueden romperse o seguir la extensión de la fisura, volviendo a dar dolor y /o infección, y requerir la extracción.

La gran pregunta…¿Se puede prevenir?

Complicado, porque cuando es por causas naturales como la propia forma de encajar los dientes entre ellos, o por ciclos térmicos naturales…. no se puede hacer nada para prevenir. Sólo si hay dientes muy reconstruidos con cargas de masticación grandes, se podría plantear una restauración mediante corona, que lo envuelva y evitar en lo máximo posible la aparición de fisuras en estos dientes más debilitados.

Pero si el paciente es bruxista, que aprieta y/o rechina los dientes con fuerza, bien por la noche o bien por el día, si podría acudir al odontólogo y valorar si es adecuado en su caso el uso de una férula de descarga, para minimizar esa fuerza. Y así reducir la posibilidad de aparición de fisuras.

Siempre estoy haciendo lo que no puedo hacer, para poder aprender cómo hacerlo. Pablo Picasso